Hay platos que entran en la carta casi de puntillas y acaban mandando. La hamburguesa wagyu es uno de esos casos. Empezó como una propuesta más y hoy es de las primeras cosas que pide la gente que ya nos conoce. Vamos a contarte qué tiene de especial, respondiendo de paso a las preguntas que más nos hacen sobre ella.
¿Qué hace diferente a una hamburguesa de wagyu?

El wagyu no es una carne cualquiera. Su infiltración de grasa esas vetas finas repartidas por todo el corte es lo que le da esa jugosidad y ese sabor mantecoso que no encuentras en una hamburguesa normal. Cuando se cocina en su punto, la carne prácticamente se deshace en la boca. No hace falta cargarla de salsas para que sepa bien; el protagonismo lo lleva la propia carne.
¿Qué lleva exactamente la de Athos?
La montamos con bacon, queso, cebolla crujiente y salsa tártara, pero el detalle que la remata es la mayonesa con aroma de ajo y trufa. Ese toque de trufa es el que la sube de categoría: aporta un fondo aromático que convierte un plato de siempre en algo bastante más interesante. Es contundente sin ser pesada, y precisamente por eso engancha.
¿Es solo una hamburguesa o hay más detrás?
Es una buena puerta de entrada a lo que hacemos, pero desde luego no es lo único. Nuestra carta está pensada para compartir y va mucho más allá: solomillo de ternera con salsa de champiñones, bravas Athos, coca escalivada, costilla a baja temperatura o una ensalada César generosa. La hamburguesa suele ser el gancho, pero quien viene una vez descubre que en nuestro restaurante en Palau-solità i Plegamans hay mucho más que picar y compartir.
¿Con qué la acompaño?
Depende del hambre y del plan. Si vienes a cenar tranquilo, va perfecta con una copa de vino tinto que aguante bien la potencia de la carne. Si el plan es más de picar entre amigos, funciona genial dentro de una mesa llena de platos para compartir: unas bravas para abrir, la hamburguesa en el centro y algo dulce para cerrar. Y si la noche promete, siempre puedes seguir con una copa en la zona de coctelería sin moverte del sitio.
¿Hace falta reservar para venir a probarla?

Entre semana normalmente encontrarás mesa sin problema, pero los fines de semana el local se anima bastante, así que reservar es lo más seguro. Si venís en grupo, mejor avisar con antelación para prepararlo todo. Cualquier duda con la reserva o si quieres montar algo especial, para más información puedes escribirnos por aquí y te ayudamos a cuadrarlo.
¿Y si no como carne?
No pasa nada, la carta tiene opciones para todos. La coca escalivada, la ensalada César o algún plato de verdura permiten armar una mesa equilibrada aunque no todos en el grupo coman lo mismo. La gracia de compartir es justo esa: que cada uno encuentre lo suyo sin renunciar a sentarse en la misma mesa.
Un plato que resume bastante bien la casa
Si tuviéramos que elegir un plato para presentarnos, la hamburguesa wagyu sería un buen candidato. Tiene lo que nos gusta: buen producto, un toque que la hace distinta y esa capacidad de gustar a casi todo el mundo. Ven a probarla y nos cuentas si le encuentras el punto que le encuentran los demás.



